El dolor de oído (otalgia) puede venir de una infección (otitis), inflamación, tapón de cerumen, cambios de presión, o incluso dolor “referido” desde la garganta o la articulación de la mandíbula. En bebés y lactantes pequeños, el umbral para revisar es más bajo porque las infecciones pueden avanzar más rápido.
- Urgencias: dolor intenso con fiebre alta, rigidez de cuello, somnolencia/confusión, hinchazón/dolor detrás de la oreja, salida de líquido con sangre, o dolor tras un golpe.
- Médico general / medicina familiar: primer paso en la mayoría de casos (especialmente si es la primera vez o hay síntomas respiratorios acompañantes).
- Otorrinolaringología (ORL): si el dolor es recurrente, hay pérdida de audición, supuración persistente, perforación timpánica sospechada, o no mejora con manejo inicial.
Busca atención inmediata (urgencias) si aparece cualquiera de estas señales:
- Dolor de oído muy intenso con fiebre alta o escalofríos.
- Inflamación, enrojecimiento o dolor detrás de la oreja (zona del hueso mastoides), especialmente si la oreja parece “empujada” hacia adelante.
- Rigidez de cuello, vómito persistente, somnolencia marcada o confusión.
- Secreción con sangre o dolor después de un traumatismo/golpe.
- Pérdida súbita de la audición, mareo intenso o vértigo con inestabilidad.
En niños pequeños, también es señal de alarma si hay irritabilidad extrema, rechazo total al alimento/líquidos o dificultad para despertar.
Suele aparecer después de resfriado. Puede haber:
- Dolor, sensación de presión
- Fiebre
- Disminución de audición temporal
Más probable si hubo agua en el canal o uso de hisopos:
- Dolor al tocar/jalar la oreja
- Picazón
- Canal sensible, a veces con secreción
- Sensación de oído “tapado”
- Disminución de audición
- Molestia leve a moderada
A veces el oído duele aunque el problema esté en:
- Garganta/amígdalas
- Dientes
- Articulación temporomandibular (ATM)
Es el mejor inicio en la mayoría de casos porque puede:
- Revisar oído con otoscopio (tímpano y canal)
- Diferenciar si es otitis media vs externa vs cerumen
- Indicar analgesia, gotas/antibiótico si aplica
- Dar seguimiento y decidir referencia
Considera ORL si:
- Hay infecciones recurrentes (varias al año)
- Persiste secreción por el oído o dolor > 48–72 h pese a manejo
- Hay sospecha de perforación del tímpano
- Hay pérdida de audición que no se recupera
- Se sospecha un problema estructural (p. ej., pólipos, obstrucción, complicaciones)
- Prioriza control del dolor (paracetamol/ibuprofeno según tolerancia y edad).
- Evita hisopos y objetos dentro del oído.
- Si sospechas cerumen, no intentes “sacar” con objetos; es mejor una revisión.
- Si hay congestión nasal, tratar la congestión puede ayudar (según indicación médica).
Nota: si hay supuración, dolor intenso, o sospecha de perforación, evita gotas “por tu cuenta” sin revisión, especialmente aquellas que combinan antibiótico con esteroide sin indicación médica.
Nota: Nuvira es un directorio de profesionales verificados. Este artículo es informativo y no sustituye una evaluación médica.